—Lo siento, Jack —dijo ella, con ese tono de nobleza que oculta puñaladas—. Pero el código es más lo que guía.
—Vamos, bicho. ¿Quieres una leyenda? Pues aquí tienes una. piratas del caribe 2 castellano
Jack, intentando negociar, ofreció un loro de tres patas y un cofre lleno de calcetines huérfanos. Jones no aceptó. En su lugar, invocó al Kraken, un calamar gigante con mala leche y peor aliento. —Lo siento, Jack —dijo ella, con ese tono
La tripulación llegó a la Isla Cruces, un peñasco donde, según la leyenda, el corazón de Davy Jones reposaba dentro de un cofre de madera de muérdago. Pero no iban solos. Norrington, ahora borracho y sin rango, les pisaba los talones. Y como no, los piratas caníbales de Pelegosto, que confundieron a Jack con un dios disfrazado de fruta. ¿Quieres una leyenda